jueves, 12 de junio de 2014

Brighton Pier


Las 8:00 de la mañana. La ventana que tengo detrás dibuja unos pequeños rayos de luz en mi mano, se forma una mezcla de colores que me ciega. Dentro de dos minutos ya no me acordaré del sueño que acabo de tener. Solo sé que ha sido con ella… Otra vez. ¿Por qué me despierto antes sólo cuando ella aparece? Me quedaría todo el día repitiéndolo una y otra vez.
-Jake, buenos días, despierta!

Mi madre toca a la puerta, su bienvenida mañanera de cada sábado. Miro a mi alrededor. Anoche al parecer tiré la almohada al suelo y me dejé el disco dentro del reproductor de música, espero que no se haya recalentado. Mi gato está durmiendo encima de mi chaqueta de cuero que, como no, está tirada en el suelo también. Me apetece tocar la guitarra pero hoy voy con prisas. He quedado a las 9:15 con Brad en The Lanes para comprar alcohol. Es de esos míticos sábados los cuales Brad nombra ‘’fiesta privada’’. Por mucho que suene bien el nombre simplemente compramos bebida y nos vamos todo el grupo a la playa acompañados de música rock y muchas historias de entre semana por compartir. Hoy se unen Alyssa y dos amigas suyas, tengo ganas de verla.

Cuando salgo de casa me encuentro otra mañana algo nublada, pero no como para llover. Me veo con Brad delante de su tienda de discos de vinilo favorita, es la tienda más cara de toda la calle así que solo se los queda mirando pensando que cuando le llegue el dinero se comprará dos o tres a la vez. Con sus gafas de sol en una mañana sin sol nos vamos a por la bebida. Pasamos la tarde en su habitación hablando y haciendo el tonto con la batería de su hermano mayor. No para de hablarme de Amy, amiga de Alyssa. Se nota que le gusta, pero él prefiere disfrazarlo de ‘’para una noche’’ muy típico de él, no dar por sentado algo que aún no ha pasado. Se hacen las 19:25 y llegamos tarde pero de lejos podemos verles a todos quejándose y celebrando que hemos llegado, aunque lo que menos les interese seamos nosotros ya que en cuanto estamos a un metro vienen corriendo mirando las botellas que hemos conseguido. Malditos desagradecidos, no cambiarán.
De repente veo a Alyssa enfrente, con el tiempo ya no recordaba que también venía, y al verla me parece que es como si me acabasen de dar una buena noticia, reacciono lento. Me encantan sus labios, es difícil no quedarse embobado mirándola.
El sol poco a poco se despide de nosotros, que sentados en círculo, no somos conscientes de esto. Alyssa está ahora frente al mar con una botella en la mano y cerca de las rocas. Brad me da un codazo y con el gesto de su cabeza me despierta  y me manda un corto pero directo mensaje ‘’Muévete gilipollas’’. Me armo de valor y voy hacia allí, no debe ser tan difícil, hablamos en el instituto, no es tan complicado hacerlo aquí. Cuando estoy a su lado me mira y me sonríe. Me acaban de disparar. Empiezan a iluminar ya el Brighton Pier y las calles que tenemos detrás.

-Vamos! –Me coge de la mano y me lleva a escalar por las rocas. Parecemos dos monos felices. Me está costando lo mío ir por las más resbaladizas. Me ayuda a cruzar la próxima, pero antes de llegar a ella me paran sus labios. Y me quedo ahí, paralizado por ella, sin duda merece la pena, que te esperas con una chica que llevando botas con tacón a la playa, las lleva para escalar y lo hace mejor que yo. Y así, con esta imagen, la noche perfecta y un Brighton Pier iluminado me dejo llevar por algo más que un simple beso.



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