No les deseo a ellos. Tampoco te deseo a ti en estos
momentos.
No te conozco, pero al mismo tiempo es como si al mirarte lo
hiciese.
He llegado a pensar que nuestras almas se encontraron tal
vez en otros tiempos, en otra época.
¿Destinadas a reencontrarse? Tal vez no. Pero dime porque
siento que quiero toparme contigo.
Te vi hace un tiempo y fue como si todo mi alrededor se
parase en seco, ahí estabas, sin saber de mi existencia.
Jamás había deseado tanto conocer a alguien, desconocido y
conocido a la vez, como a ti.
Tus ojos son como un pozo de agua que llega hasta tu mente.
Puedo entender cómo te sientes, sé lo que necesitas, realmente odio saber todo
esto y no poder hacer nada.
Me he enterado que la vida nos ha podido juntar en muchas
ocasiones, y que el destino al mismo tiempo así no lo ha querido. No sé lo que pretende,
pero he intentado discutirlo varias veces con él. No tengo ojos para nadie más,
pero tampoco para ti. No espero nada y no quiero que nada llegue. Quizás va
siendo hora de aceptar que aún no es el momento.
A veces me siento realmente confundida. ¿Es posible
enamorarse de un desconocido? Yo respondería que no. ¿Sería posible que me
enamorase de ti después de tanto tiempo sin sentir algo así? Probablemente así
seria. Tal vez algún día pueda saberlo o no. Después de tantos intentos y tanta
cabezonería, muy típica de mí, ese trabajo se lo dejaré al destino. Así tal vez
por fin me haga este favor por una vez.
Hoy por fin he dejado de buscar y de esperar algo, ahora
somos yo y mi corazón, yo cuidaré de mí. Tiraré una moneda al pozo y desearé
que pase lo que pase, el río siga su camino.
Escrito por: Alguien que ha dejado de esperar y ha decidido vivir.
No hay comentarios :
Publicar un comentario