Déjame estar cerca de ti, prometo no tocar las heridas por
cicatrizar, tan solo déjame estar cerca de ti, mirándote y escuchando esa nueva
sintonía que sale de tu voz.
Parecías difícil de leer y sin una palabra más conozco todos
y cada uno de tus temores. No pretendo curarte, solo déjame estar… No
sobrepasaré tu muro de resistencia, mientras pueda escucharte todo estará bien.
Eres complicado de llevar, pretendiendo que todo esté bien cuando no lo está. Abre los ojos y escucha atentamente, habla conmigo para que logre entender. En algún momento tendré que irme, alejarme, y eso es algo que sabes bien pues ya estás familiarizado con ese sentimiento. Dime lo que callas y yo te diré lo que silencio. He comenzado a hablar y ya estas a miles de kilómetros de mí. Los dos sabíamos que esto no iba a llegar demasiado lejos solo dime si yo he despertado algo bueno o he dormido pensamientos. Mientras no me lo digas yo seguiré alejándome de ti, creo que esto comienza a doler, mi corazón lo siente, y aunque no quiere, con el tiempo ha aprendido a aceptar lo que debe ser. Estás a tiempo de dejarme estar.
Tan solo dilo...
Y el silencio apagó y cerró la puerta de la habitación.